lunes, 28 de junio de 2021
La «izquierda» retrógrada y la «izquierda» posmoderna frente al colectivo LGTB; Equipo de Bitácora (M-L), 2021
jueves, 3 de junio de 2021
«Debemos apoyar a China porque pone en entredicho la política occidental», ¿dónde hemos oído esto antes?; Equipo de Bitácora (M-L), 2021
«Necesitamos cerrar la brecha
del desarrollo y revitalizar el desarrollo mundial. El proceso de desarrollo
global está sufriendo una grave interrupción, lo que implica problemas más
destacados, como una brecha Norte-Sur cada vez mayor, trayectorias de
recuperación divergentes, fallas en el desarrollo y una brecha tecnológica. (…)
El camino correcto para la humanidad es el desarrollo pacífico y la cooperación
en la que todos ganan». (Xi Jinping; Discurso en el Foro Económico, 17 de enero
de 2022)
¡Qué bonito discurso, Presidente! ¡Qué pena que China incumpla día
y noche sus promesas de «coexistencia pacífica», «comercio justo», «compromiso climático»
y todo lo demás! ¿No os recuerda esto a los discursos de Kennedy, Carter o Clinton?
En verdad, este tipo de promesas son recurrentes en estos foros
internacionales, donde la potencia intenta presentarse ante el mundo como el
garante de la paz, como el hermano mayor altruista, etcétera. Véase la obra: «Algunas reflexiones sobre los
discursos en la VII Cumbre de las Américas» de 2015.
El llamado «tercermundismo» ha sido siempre la marca del revisionismo, en cualquiera de sus expresiones. Hoy, el tercermundismo sigue presente en la política exterior no solo del revisionismo, es decir, de quienes se intentan hacer pasar por marxistas de alguna manera u otra, sino que es el sello de la mayoría de gobiernos del mundo, puesto que existen una gran cantidad de teorías análogas que defienden lo mismo en lo fundamental: el «Movimiento de los Países No Alineados», «Nuevo Orden económico», el diálogo Norte-Sur», etc. Véase la obra: «La teoría de los «tres mundos» y la política exterior contrarrevolucionaria de Mao» de 2017.
Dicho esto, ha de entender la relación que circunda a todo este entramado:
a) Cuando la administración de las potencias imperialistas proponen a los gobiernos de los países que esquilman económicamente la búsqueda conjunta de un «nuevo orden económico», solo lo hacen para echarle un cable a sus socios, quienes saben que están ahogados en un mar de problemas con deudas, especulación financiera, corrupción y desbalances comerciales; por tanto, a su vez buscan coordinarse con sus homólogos para embaucar con promesas a los asalariados de estas zonas, hastiados de sufrir una explotación perpetua en beneficio de las camarillas locales y las empresas extranjeras. b) Del mismo modo, cuando los países capitalistas dependientes de las grandes potencias abogan públicamente por contraer un «nuevo orden económico», traducimos que están implorando a sus aliados que aflojen el nudo que les subyuga, que necesitan como el comer un mejor reparto de los mercados, más moratorias en los pagos, armas de última generación para reprimir las protestas internas, etcétera, en suma, todo lo que sea necesario para que el régimen no colapse; en verdad, como mucho están amenazando a sus socios con que si no son capaces de satisfacer sus demandas terminarán cambiando de bloque imperialista. c) Existen también otros muchos movimientos y jefes políticos que, si bien también están comprometidos y buscan la aprobación de las potencias extranjeras, tratan de adoptar una «estoica posición» de «rebeldía» de cara a la galería, ¿por qué? Para neutralizar a sus competidores, para calmar los ánimos de las masas trabajadoras, en definitiva, para intentar recalar todos los apoyos posibles y construir su relato como «valerosos antiimperialistas» que exigen el «fin de las injusticias históricas» y la inmediata puesta en marcha de un «nuevo orden económico», aunque sin ánimo real de ir a la refriega llegada la hora. d) Por último, hay otros gabinetes de gobierno que, como representantes de la burguesía de un país capitalista en auge, aprovechan este tipo de consignas demagógicas del «nuevo orden económico» para buscar que su nación «ocupe el lugar de honor que se merece» entre las potencias regionales o mundiales, es decir, para implementar un chantaje económico e injerencia política que antes denunciaban como abusivo o intolerable cuando lo practicaban otros. En resumidas cuentas, estas teorías, en cualquiera de sus variantes son falsas y mezquinas de arriba a abajo, ya que, como los revolucionarios saben, el único «nuevo orden económico» posible que dará solución a los problemas intrínsecos y recurrentes del capitalismo es su sustitución por el sistema económico socialista, fin.
Si asumimos que ha de darse el internacionalismo −y no cualquier tipo de internacionalismo, sino el proletario que mandan los cánones marxista-leninistas−, el continuar alimentando estas nociones y discursos «tercermundistas» supone contribuir −de una manera u otra− a la perpetuación de una expresión ideológica nacionalista; supone ser −se quiera o no− el furgón de cola de la burguesía nacional de tu país natal, la cual jugará −según le toque en cada momento− el papel de dominadora o dependiente en el gran escenario global. Bajo tales preceptos, a lo máximo que se podrá aspirar políticamente es a ser un actor secundario en un precioso proyecto internacional de falsas sonrisas y cínica solidaridad entre burguesías regionales, pero nadie en su sano juicio desearía participar en tal estafa. Si alguien cree que exageramos, puede repasar lo ocurrido con los ensayos de esta élite de «reformadores sociales» con el «panafricanismo», el «socialismo árabe» o, más reciente, el «socialismo del siglo XXI». Todos ellos, debido a su disparidad de intereses y los vínculos contraídos y/o mantenidos con el imperialismo extranjero, jamás pasaron de conformar una unidad formal y efímera. Esto es normal, porque cada productor capitalista tiene intereses competitivos contrapuestos con otros a nivel mundial, y en cuanto ve ocasión de sacar tajada, traiciona los intereses formales de esa «comunidad» aliándose con el mejor postor, que normalmente suele ser una potencia imperialista con una gran chequera o muchos misiles. En el común de los casos estos «héroes antiimperialistas» acaban actuando como agentes del imperialismo de turno, del cual difunden día y noche su propaganda sobre las «excelsas bondades» que supone colaborar con tan «compresivos amigos», aunque opriman y masacren a infinidad de pueblos, empezando por el propio. Una vez el imperialismo decide que estos elementos ya no les son funcionales para sus intereses, se deshace de ellos con los mismos métodos cuestionables, por lo que las más de las veces acaban derrocados por el mismo director que antes había decidido que iba a ser el protagonista de la tragicomedia, cerrándose el telón de una función que nos podríamos haber ahorrado.
¿Han leído bien? ¡China defiende «las legítimas aspiraciones de muchos pueblos de vivir libres»! El Sr. Gouysse apela a lo mismo que todos los adeptos al «socialismo del siglo XXI». Estos, cuando hablan de la más que discutible política exterior de Cuba, Venezuela o Bolivia, sostienen que, bueno, es cierto, sus «crecientes vínculos» con Rusia o China indican una clara dependencia, ¡pero al menos «entorpecen» la hegemonía estadounidense! Así es cómo el oportunismo presenta que el cambiar de potencia imperialista es un gran «progreso» y «desarrollo» histórico. ¡Aquí quién no se contenta es porque no quiere!
Aunque las posiciones de las que parte Vincent Gouysse sean levemente distintas a las del ya fallecido Fidel Castro, tanto los postulados del francés, como los del cubano, apuestan por lanzar a los pueblos del mundo a los brazos del imperialismo:
viernes, 6 de noviembre de 2020
¿Cuál debe de ser la forma y contenido crítico hacia los adversarios políticos?; Equipo de Bitácora (M-L), 2020
sábado, 7 de marzo de 2020
Hoxha contra el Che Guevara: refutando el izquierdismo armado
sábado, 16 de noviembre de 2019
El PCE (m-l) y la rehabilitación de corrientes y elementos revisionistas superados: el castrismo y el sandinismo; Equipo de Bitácora (M-L), 2019
miércoles, 9 de octubre de 2019
Foquismo; Terminológico, 2019
lunes, 15 de octubre de 2018
No hay, ni puede haber, un «marxismo heterodoxo» salvo para los revisionistas eclécticos; Equipo de Bitácora (M-L), 2018
viernes, 20 de julio de 2018
Sobre el supuesto intachable e innegable internacionalismo de Cuba
«En abril de 1977, Buenos Aires autorizó «un intercambio de votos» para la reelección de Argentina en el Consejo Económico y Social de Naciones Unidas; paralelamente, Fidel Castro había pedido a la dictadura argentina apoyo para la elección de Cuba al Consejo Ejecutivo de la OMS, como publica hoy el portal Infobae. No solo el gobierno castrista calló ante los crímenes de la dictadura argentina sino que el gobierno de la URSS también fue socio económico y político durante el período 1976-1983. En esos tiempos, el Partido Comunista Argentino fue cómplice silencioso de la tragedia». (Clarín; Documentos oficiales muestran la complicidad de Fidel Castro con la dictadura de Videla, 20 de noviembre de 2014)
A Hasél le gusta mucho pronunciar la frase, «El que no conoce la verdad es un ignorante, el que la conoce y la oculta es un criminal», pues debería aplicársela con toda la información que le estamos dando sobre sus mitos revisionistas». (Equipo de Bitácora (M-L); Estudio histórico sobre los bandazos políticos oportunistas del PCE (r) y las prácticas terroristas de los GRAPO, 2017)
martes, 17 de abril de 2018
Mauricio Grabois, marxista-leninista brasileño, y sus reflexiones sobre el carácter reaccionario del revisionismo cubano en el plano internacional
«Hablando sobre propaganda, no sabemos porque Radio Pekín todavía no ha dicho nada sobre las guerrillas de nuestra región. (...) También Radio Habana calla. (...) Fidel nunca nos ha dado ni dará cucharas para el té. Continua en posiciones revisionistas, en las cuales se atasca cada vez más. El noticiero cubano sobre su «transcendental» visita a los llamados países socialistas causa enojo. Castro no se cansa de hacer rasgados elogios a consagrados oportunistas como Zhivkov en Bulgaria, Kádár, en Hungria o Gierek en Polonia. En la capital húngara se superó en cuanto a palabrería inconsecuente, derramó un gran estilo de verborrea. (...) Entre los revisionistas la falta de coherencia, y también de vergüenza, es general. Es lamentable que una revolución tan importante como la revolución cubana haya sido truncada y traicionada. La próxima visita de Fidel a Moscú –donde los dirigentes socialimperialistas soviéticos recibieron la bienvenida del archicriminal Nixon y concertaron con él innumerables acuerdos–, dejará, una vez más, bien claro, que el revolucionario castrista no pasa de palabras, de discursos grandilocuentes y vacíos. El autotitulado jefe de la revolución continental, en cada país visitado, arranca su máscara, se revela como un demagogo vulgar y desmoraliza a escala siempre mayor. Y esto es bueno para el movimiento revolucionario de América Latina. (...) La fecha hoy señala el vigésimo aniversario del asalto al Cuartel Moncada. En Santiago de Cuba estarán delegados de los revisionistas de diferentes países. En este caso, el renegado Luiz Carlos Prestes, representante de los oportunistas brasileños. Los cubanos confraternizan con toda esa escoria. ¡Cómo es de diferente el Fidel de 1973 del de 1953! Se entregó completamente a los socialimperialistas soviéticos. En realidad, enrolló la bandera de la revolución. Pero, no por eso el movimiento revolucionario deja de avanzar en América Latina. (...) En Radio Habana, durante varios días, viene retransmitiendo partes del discurso de Fidel, pronunciado el pasado 26 de julio. El trecho más repetido es aquel en que dicho dirigente cubano hace una defensa de los revisionistas soviéticos, que son presentados como defensores liberación de los pueblos. Una «patochada». Para culminar la adhesión total de Castro al revisionismo, la misma estación radiofónica irradió entrevista de Prestes, de media hora. El líder de los revisionistas brasileños, con mucho cuidado, vendió su pez podrido, se presentó como opositor de la dictadura militar, calificándola de fascista. Para engañar a los incautos, hizo otras denuncias. Pero no fue más allá de la reivindicación de la libertad y de la «apertura de la democracia». Oportunista y farsante. Dijo que su partido no cayó en aventuras y que está dirigiendo la resistencia y la oposición a la dictadura. Desde Moscú, donde se encuentran Prestes y la mitad del Comité Central de su desmoralizado partido. Fidel da, así, completa cobertura a los revisionistas de Brasil. Todo esto permite tener una idea del contenido real del bombardeo de revolucionarismo verborraico que hizo el Primer Ministro de Cuba. Castro y Prestes comen en la misma mesa, y beben en la misma fuente: el socialimperialismo soviético. (...) Las fuerzas guerrilleras en su trabajo de enlace con las masas, alcanzaron éxitos relativamente buenos. No nos quedamos aislados –a diferencia de Guevara en Bolivia–, ni el enemigo logró dar a los campesinos y demás habitantes de la región una imagen falsa a nuestro respecto. Cayo en el vacío su intento de presentarnos como criminales y marginales. Las fuerzas guerrilleras ya entraron en contacto directo con cerca de 150 familias. Está a nuestro lado la simpatía de la gran mayoría de la población local. (...) En lo que respecta a la táctica militar a seguir, debemos ser bien flexibles. La vida confirmó la justificación de nuestra concepción de lucha armada y comprobó que fuimos capaces de establecer una justa relación entre el factor topográfico del terreno y la importancia de las masas. Las selvas nos protegieron de las embestidas del enemigo y las masas campesinas nos ayudaran a sobrevivir y a crecer. Si hubiéramos comenzado la lucha en una región sin selva, con terreno desfavorable, ya habríamos sido liquidados, incluso contando con la simpatía de las masas. Ahora, para nosotros queda patente la diferencia radical entre nuestra teoría de guerra popular y la concepción «foquista». (...) Radio Tirana volvió ayer a abordar nuestra lucha. Difundió una nota sobre la acción de las Fuerzas Armadas en el norte del país. Se destacó merecidamente el asunto y se trató de manera política. (...) Se confirma nuestra previsión de que la Radio Tirana, con el correr del tiempo, mejorará su noticiero sobre la lucha guerrillera en las selvas del Araguaia». (Mauricio Grabois; Diario de la Guerrilla, 1973)
Para conocer la trascendencia del pensamiento de Mauricio Grabois y del antiguo Partido Comunista de Brasil (PCdoB), véase: «La claudicación del Partido Comunista de Brasil (PCdoB) y la flagrante traición del oportunista João Amazonas» de 2016.
martes, 27 de marzo de 2018
El castrismo y su rol según los marxista-leninistas españoles de 1967
Anotaciones de Bitácora (M-L):
Para ver la evolución respecto al revisionismo cubano del viejo PCE (m-l) véase el documento: «Sobre la adquisición de las obras de Elena Ódena y unas comparativas pertinentes sobre el actual PCE (m-l) y el antiguo» de 2016.
martes, 13 de marzo de 2018
Las desesperadas reformas de los revisionistas cubanos, no son sino las mismas desastrosas recetas de los revisionistas húngaros de antaño
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| Fidel Castro y János Kádár en los 80 |
domingo, 11 de febrero de 2018
Charla de Enver Hoxha con una delegación peruana sobre algunos aspectos de la revolución
Hemos constatado con satisfacción que vuestro partido está organizando bien la aplicación de esta justa línea, creando bases, no solo en la ciudad sino también entre las filas del campesinado. Esto es absolutamente esencial, porque para el triunfo de la revolución proletaria no es suficiente tener línea correcta, también es necesario aplicar una práctica correcta, organizar su aplicación en conformidad con las condiciones concretas de cada país.
Nosotros los albaneses entendimos el rol del campesinado en el movimiento revolucionario particularmente bien, porque incluso hoy día, la mayoría de la población de nuestro país es campesina. Antes y durante el mismo tiempo de la guerra de liberación nacional el campesinado albanés fue una clase revolucionaria. Él estaba fuertemente oprimido, sufría privaciones y miseria, y al mismo tiempo era muy patriótico, valiente, resuelto y con un animado espíritu de sacrifico. Nuestro campesinado adoptó inmediatamente la línea proletaria de nuestro partido. A pesar del número todavía limitado de obreros en Albania, en ese momento el campesinado entendió que la línea del partido estaba basada en la clase obrera. Desde el principio el campesinado albanés vio que en las ciudades los comunistas golpeaban a los invasores a diario, que la lucha y el programa del Partido Comunista de Albania satisfacían sus deseos seculares. Nuestro partido instruyó continuamente a sus miembros a que, a la vez que desempeñaban las luchas contra los ocupantes en las ciudades, ellos debían trabajar y luchar en el campo, también. El fuego de la lucha se iluminó en Peza y en las montañas de Kruje, en Kurvelesh y Korça, en Vlora y Berat, en las regiones montañosas de Mat y Shkodra, Dibra y Tropoja. No solo encontramos fuertes bases de apoyo, sino que en todas esas partes los campesinos tomaron las armas y se unieron como partisanos.
viernes, 10 de noviembre de 2017
viernes, 1 de septiembre de 2017
El apoyo del PCE(r) a aventurerismo terrorista de las RAF; Equipo de Bitácora (M-L), 2017
¿Y en qué capa de la sociedad fijaba sus esperanzas como vanguardia de la revolución? En un alegato maoísta de la época de la «Revolución Cultural», decían:
«2) El hecho de tomar las armas como sabemos no significa ser representante de la clase obrera, marxista-leninista, ni siquiera revolucionario. Pero la teoría de que al ser marxista-leninistas o al menos verdaderos revolucionarios hay que perdonar ciertas desviaciones del proceso, como dando a entender que «es lo mejor que hay», es lo más patético que puede escucharse, es la teoría del «mal menor». Los verdaderos marxista-leninistas no hacemos «la vista gorda» cuando vemos que un camarada o un partido hermano incurre en un error, no aludimos a su carácter marxista-leninista para pasarle uno, dos o más errores, al revés el perdonar o ser condescendientes con las desviaciones es lo que podría hacer perder el carácter revolucionario y marxista-leninista a nuestro camarada o partido hermano, por lo que jamás transigimos con ello, lo criticamos con educación y paciencia. Del mismo modo el internacionalismo proletario está reñido con el sentimentalismo, el compadrazgo, él no permite sino que presupone la crítica a todas las variantes antimarxistas del panorama internacional, usen las armas o no;
3) Sobre la acusación de que señalar las desviaciones antimarxistas de un movimiento político que se reivindica como marxista es caer en el teoricismo, el doctrinarismo y que no ayuda a nada, es un despropósito. De lo que se deberían preocupar estos elementos es de tener el suficiente nivel ideológico como para saber discernir si las críticas emitidas tienen algo de sentido, ya que de ser ciertas, el movimiento político que está siendo criticado está usando la bandera de una doctrina a la que está ensuciando. De hecho, de lo que adolece el movimiento marxista-leninista de hoy en día es de verdaderos teóricos que analicen los movimientos locales e internacionales, históricos o presentes, pues la inoperancia predomina por doquier, y lo que prima es el seguidismo y el sentimentalismo, que muchas veces conduce a apoyar a grupos y figuras antimarxistas. Además, los conocimientos teóricos son necesarios para que en la práctica de la estrategia militar de toma de poder no se caiga en desviaciones como el aventurismo o el terrorismo, o para que una organización armada que llegue al poder no sea usurpada por elementos oportunistas debido al bajo nivel teórico y que usen la victoria militar para implantar un régimen capitalista-revisionista. Hay que empezar a considerar de una vez por todas el marxismo-leninismo como una ciencia, y como dijeron los clásicos, respetarla estudiándola concienzudamente». (Equipo de Bitácora (M-L); Una reflexión necesaria sobre las FARC-EP, los acuerdos de paz y la historia de las guerrillas en Colombia, 2016)
¿Quién era el culpable de la degeneración del Partido Comunista Checoslovaco y la invasión socialimperialista de la Unión Soviética de Brézhnev, y sus satélites, de 1968? ¡Por supuesto de Stalin que había fallecido en 1953! Esta crítica en realidad se nota de lejos que es una reproducción de la que hicieron en su momento los autores de la Escuela de Frankfurt, que acusaban a los regímenes capitalistas como socialistas de poner la técnica por delante de los ideales, de obsesionarse con los fines sin preguntarse si los medios son lícitos, de no prestar atención a la educación en valores humanistas, o de dar una educación en pro del pragmatismo. Por supuesto, eso evidencia que «no conocían nada» de la teoría marxista sobre cómo concibe este la cultura, el trabajo, el humanismo, y demás cuestiones en las cuales el marxismo está muy lejos de un frio pensamiento insensible, de un modelo de sociedad de productores autómatas sin ideales e intereses, precisamente al socialismo no le beneficia ese tipo de modelo con ese tipo de personas porque unos trabajadores sin inclinaciones e intereses, sin cultura, sin la vigilancia revolucionaria no pueden sostener el democratismo proletario, es presa fácil de la influencia ideológica de la vieja sociedad y de la presión ideológica del exterior.
En la URSS de Stalin, que es la figura que más demoniza esta pandilla de demagogos, se hizo hincapié en conocer de forma profunda los fundamentos de la economía más allá de superficialidades para que la propiedad colectiva no sufra robos ni sea usurpada. Instó a que los productores se implicaran en la vida política y pusieran en su sitio a los burócratas, a que se los criticase y se condenara su mala gestión y se votara en su contra incluso si eran miembros del partido comunista. Exhortó a condenar la vanidad y el intelectualismo teniendo paciencia con la gente que no sabía emitir una crítica completa e implacable por miedo, ausencia de conocimiento o falta de costumbre, aclarando que debe rescatarse la esencia positiva de la crítica camaraderil, y animarlos a que siga hablando y señalando errores por el bien de todos.
Otro caso que demuestra ese carácter del marxismo-leninismo es el de Albania; en esta experiencia socialista sus líderes comunistas se interesaban por la cuestión medioambiental desde la óptica marxista, pero también de la necesidad de eliminar el formalismo y el compadrazgo en las reuniones y tomas de decisiones, de acabar con la herencia patriarcal o el misticismo religioso, amortiguar la desigualdad entre las diferentes regiones del país, entre el campo y ciudad, de promover que el intelectual y el gobernante no se quedasen anquilosados en sus tareas y ayudasen en labores de la producción físicas durante al menos una temporada una vez al año, había una preocupación y se actuaba en consecuencia para no caer en la desproporcionada diferencia entre salarios que crease una capa de privilegiados separados del resto, donde se fustigaba el desinterés y el espíritu de delegar en terceros las cuestiones políticas que te incumben a ti y tú familia; reminiscencias heredadas de la sociedad anterior. Esto demuestra que lo que han propagado los intelectuales pseudomarxistas de estas escuelas aburguesadas no tiene nada que ver con la realidad.
Otra cosa muy diferente es lo que ocurría en los países revisionistas-capitalistas donde la propiedad sobre los medios de producción fue establecida o restablecida, donde las diferencias salariales y de clase se ahondaban, donde la diferencia entre trabajo físico e intelectual se ampliaban, donde el burocratismo abarcaba todo el sistema, en cuya cultura el egoísmo, la avaricia, el indiferentismo, el idealismo religioso, la cultura decadente y las drogas se propagaban como la peste, en especial entre la juventud. Muchos de los autores de la Escuela de Frankfurt al evaluar la URSS no hacen diferencia entre la época de Lenin y Stalin, y la época de Jruschov y Brézhnev, ni sus sucesores lo hacen a la hora de evaluar la Albania de Enver Hoxha a la etapa final con Ramiz Alia, no ven un cambio cualitativo de un periodo a otro, sino que lo tratan como un todo uniforme, algo que precisamente hace casi cualquier historiador burgués para endosar errores de la etapa revisionista-capitalista a la etapa socialista, esa es una de las razones por las que sus críticas son desechables desde ese momento y por completo.
Pasemos al siguiente punto». (Equipo de Bitácora (M-L); Estudio histórico sobre los bandazos políticos oportunistas del PCE (r) y las prácticas terroristas de los GRAPO, 2017)













